lunes, 18 de mayo de 2020

Colorear y trazar

Además de colorear y trazar los elementos de estas fichas puedes optar por otras actividades:




  • Trazar el trazo de las letras con el dedo. Con la intención de aplicar un reconocimiento primerizo de las letras. 

  • Colocar en el trazo de las letras trozos de plastilina, para aprender bien el trazo de las letras. 


  • Fichas de Abecedario para Colorear. 
    Autoría: Mrs. Carmen´s Class


        

        


         


        


       


       


       


         


       

         


         


         


           








    Como se leen las letras del abecedario.



    Como se leen las letras del abecedario.




    La literatura infantil y juvenil



    La literatura infantil y juvenil es una asignatura que corresponde a la disciplina de Educación Integral, esta materia establece una de las claves para que el adolescente y el niño desde sus primeros años de experiencia escolar se involucre de manera perfecta con los contenidos que el programa contempla como necesarios para lograr las habilidades solicitadas por el sistema educativo, especialmente la competencia lectora.

    Asimismo, la unidad curricular de Literatura Infantil y Juvenil intenta facilitar a los estudiantes de Educación Integral, mención Español y Literatura los recursos cognitivos necesarios para ampliar el estudio del texto literario infantil, a través del análisis de sus características por medio de las épocas, con el propósito de integrar lectores críticos y creativos, que se conviertan en atractivos promotores de literatura infantil para niños y jóvenes.

    El objetivo principal de esta asignatura 

    E proporcionar al alumno el perfeccionamiento de competencias tanto para la observación de diferentes obras de la literatura juvenil e infantil desde su representación estética, formativa y recreativa, así como para la aplicación práctica de la materia en el contenido profesional y comparablemente, el avance en el propio alumno de Educación, de la afinidad y gusto artístico por la literatura infantil y juvenil, a fin de que esta evaluación provea el trabajo de transmisión de esta literatura a las nuevas generaciones.

    La literatura infantil y juvenil estudia

    Unos temas esenciales para esta asignatura, estos son algunos de los más relevantes, define la literatura infantil nombrando sus tipologías, brinda técnicas para reconocer los géneros de la literatura infantil y juvenil en narrativa y en poesía, ofrece información de la vida y obra de los autores más reconocidos con el propósito de comprender el momento histórico en el que vivieron y fundaron las obras literarias estudiadas y ofrece métodos para realizar críticas a las obras de literatura infantil y juvenil. Esta disciplina también se encarga de elaborar estrategias didácticas para la promoción de la literatura infantil y juvenil y estudia las diferentes ideas teóricas sobre la enseñanza y promoción de la literatura infantil en el aula.

    Es importante mencionar que este tipo de literatura está dirigida a lectores no adultos, sino a niños de cualquier edad, de preelectores a adolescente. Como su propio nombre muestra, se subdivide en literatura infantil y literatura juvenil. Sin embargo, este último concepto de literatura juvenil se usa y estudia con menor continuidad, se trata de grupos de edad específicos, a los que se brindan tema, formas narrativas, estilos y perspectivas diversas.

    La historia reseña que en la época de la Edad Media y el Renacimiento, el acceso a los libros era muy restringido y aquellos que podían alcanzar a los niños más dichosos tienen poco que ver con lo que hoy en día se entiende por libro infantil. En aquel ciclo se trataban de silabarios, abecedarios, catanes (estos contenían oraciones completas) y bestiarios. Lejos de contar historias de aventuras, contenían enseñanzas morales que mostraban las creencias religiosas del tiempo.

    Con el pasar de los años llegó la popularización de la imprenta y fueron editándose historias para niños, esas que estaban difundidas por medio de la tradición oral. Entre los libros que lograron obtener una fama considerable se pueden encontrar algunos clásicos como El gato con botas, Pulgarcito, Caperucita Roja y La Cenicienta. Ya en el siglo XIX a través de la corriente del romanticismo se originó la fantasía en las historias y fueron escritas obras como La bella durmiente y Blancanieves. Gracias a estos cuentos los niños y jóvenes han podido disfrutar de una infancia llena de ilusión e imaginación.

    El patito feo



    El patito feo

    Al igual que todos los años, en los meses de verano, la Señora Pata se dedicaba a empollar. El resto de las patas del corral siempre esperaban con muchos deseos que los patitos rompieron el cascarón para poder verlos, pues los patitos de esta distinguida pata siempre eran los más bellos de todos los alrededores.
    El momento tan esperado llegó, lo que causó un gran alboroto ya que todas las amigas de mamá pata corrieron hacia el nido para ver tal acontecimiento. A medida que iban saliendo del cascarón, tanto la Señora Pata como sus amigas gritaban de la emoción de ver a unos patitos tan bellos como esos. Era tanta la algarabía que había alrededor del nido que nadie se había percatado que aún faltaba un huevo por romperse.
    El séptimo era el más grande de todos y aún permanecía intacto lo que puso a la expectativa a todos los presentes. Un rato más tarde se empezó a ver como el cascarón se abría poco a poco, y de repente salió un pato muy alegre. Cuando todos lo vieron se quedaron perplejos porque este era mucho más grande y larguirucho que el resto de los otros patitos, y lo que más impresionó era lo feo que era.
    Esto nunca le había ocurrido a la Señora Pata, quien para evitar las burlas de sus amigas lo apartaba con su ala y solo se dedicaba a velar por el resto de sus hermanitos. Tanto fue el rechazo que sufrió el patito feo que él comenzó a notar que nadie lo quería en ese lugar.
    Toda esta situación hizo que el patito se sintiera muy triste y rechazado por todos los integrantes del coral e incluso su propia madre y hermanos eran indiferentes con él. Él pensaba que quizás su problema solo requería tiempo, pero no era así pues a medida que pasaban los días era más largo, grande y mucho más feo. Además se iba convirtiendo en un patito muy torpe por lo que era el centro de burlas de todos.
    Un día se cansó de toda esta situación y huyó de la granja por un agujero que se encontraba en la cerca que rodeaba a la propiedad. Comenzó un largo camino solo con el propósito de encontrar amigos a los que su aspecto físico no les interesara y que lo quisieran por sus valores y características.
    Después de un largo caminar llegó a otra granja, donde una anciana lo recogió en la entrada. En ese instante el patito pensó que ya sus problemas se habían solucionado, lo que él no se imaginaba que en ese lugar sería peor. La anciana era una mujer muy mala y el único motivo que tuvo para recogerlo de la entrada era usarlo como plato principal en una cena que preparaba. Cuando el patito feo vio eso salió corriendo sin mirar atrás.
    Pasaba el tiempo y el pobrecillo continuaba en busca de un hogar. Fueron muchas las dificultades que tuvo que pasar ya que el invierno llegó y tuvo que aprender a buscar comida en la nieve y a refugiarse por sí mismo, pero estas no fueron las únicas pues tuvo que esquivar muchos disparos provenientes de las armas de los cazadores.
    Siguió pasando el tiempo, hasta que por fin llegó la primavera y fue en esta bella etapa donde el patito feo encontró por fin la felicidad. Un día mientras pasaba junto a estanque diviso que dentro de él había unas aves muy hermosas, eran cisnes. Estas tenían clase, eran esbeltas, elegantes y se desplazaban por el estanque con tanta frescura y distinción que el pobre animalito se sintió muy abochornado por lo torpe y descuidado que era él.
    A pesar de las diferencias que él había notado, se llenó de valor y se dirigió hacia ellos preguntándole muy educadamente que si él podía bañarse junto a ellos. Los cisnes con mucha amabilidad le respondieron todos juntos:
    – ¡Claro que puedes, como uno de los nuestros no va a poder disfrutar de este maravilloso estanque!
    El patito asombrado por la respuesta y apenado les dijo:
    – ¡No se rían de mí! Como me van a comparar con ustedes que están llenos de belleza y elegancia cuando yo soy feo y torpe. No sean crueles burlándose de ese modo.
    – No nos estamos riendo de ti, mírate en el estanque y veras como tu reflejo demostrara cuan real es lo que decimos.- le dijeron los cisnes al pobre patito.
    Después de escuchar a las hermosas aves el patito se acercó al estanque y se quedó tan asombrado que ni el mismo lo pudo creer, ya no era feo. ¡Se había transformado en un hermoso cisne durante todo ese tiempo que pasó en busca de amigos! Ya había dejado de ser aquel patito feo que un día huyó de su granja para convertirse en el más bello y elegante de todos los cisnes que nadaban en aquel estanque.

    El patito feo.



    El mago de Oz



    El mago de Oz y Dorita son tal vez algunos de los personajes más famosos de la literatura y el cine. Seguramente te has enterado de esta historia por el cine, pues la película musical fantástica norteamericana El mago de Oz (1939), fue vista por millones de espectadores y se ha convertido en un clásico del séptimo arte, aunque inicialmente fue pensada como una cinta infantil. Lo que convierte a las piezas de arte en clásicos es precisamente su conexión con la realidad y su resistencia al envejecimiento. Quienes regresamos al filme podemos comprobar que la historia del mago de Oz y Dorita continúa ofreciéndonos una enseñanza sobre el amor y la amistad que podemos aprovechar para nuestra vida actualmente en el siglo XXI.

    El mago de Oz en libros y películas

    No obstante, muchos no saben que realmente el filme El mago de Oz se basa en un libro El maravilloso mago de Oz, escrito en el año 1900 por el norteamericano Lyman Frank Baum e ilustrado por W. W. Denslow. La costumbre de la industria cultural de tomar historias de la literatura y llevarlas a la gran pantalla es muy antigua. Clásicos del cine como Blancanieves, Caperucita roja, La Bella y la Bestia, Hansel y Gretel… nacieron de la pluma de escritores y luego pasaron por el filtro del público. Una vez que los lectores dieron el visto bueno a las historias, hasta convertirlas en éxitos de ventas, los productores y directores de cine apostaron por un producto seguro. Recordemos que la industria del entretenimiento se basa en el reciclaje de historias: toma las palabras y las convierte en imagen y sonido. Esa es la magia del andamiaje del show business.
    En el caso del filme El mago de Oz (1939), los estudios de cine norteamericanos Metro-Goldwyn-Mayer no se equivocaron al escoger esta historia que toca la fibra de los televidentes, incluso tantos años después. ¿Sabes por qué muchos siguen admirando la historia de Dorita? Pues porque esta hermosa niña era tan dulce, a pesar de tener una historia de vida complicada que inspira mucho amor. La protagonista de la novela infantil y la película era huérfana, por lo cual, vivía con sus tíos. Además, la acompañaba todo el tiempo una mascota que era muy amorosa: el perro Totó. La historia comienza cuando la niña es arrastrada cielo arriba por un tornado que aparece de la nada. Ante la vista sorprendida de sus tíos, la nena y su mascota se alejan sin dejar rastro de su paradero. Es así como Dorita y Totó llegan a una tierra donde la fantasía es la reina y señora. Si lees el libro sabrás cómo es la vida de la niña cuando se hace amiga de un hombre de hojalata, un espantapájaros, un león y otros seres increíblemente pintorescos. Este grupo de personajes gracioso tiene una gran cantidad de aventuras increíbles que harán que te diviertas muchísimo.

    Un largo camino y unos amigos nuevos

    Cuando Dorita se vio fuera de la casa de sus tíos sintió miedo, porque nunca había estado sola por tanto tiempo y tan lejos. Entristecida con la idea de no poder ver nunca más a los únicos familiares que le quedaba en la vida, la niña desesperada pidió un deseo: encontrar el camino a su hogar. Para lograrlo, la protagonista y su mascota fueron a ver al único personaje que podía resolver semejante situación alocada: el mago de Oz.
    Durante el recorrido que la niña y el perro emprendieron para conocer al ser que los sacaría de apuros ambos se encontraron con una serie de personajes conforman la historia de este cuento. En primer lugar se toparon con un espantapájaros que necesitaba un cerebro. Luego, un hombre de hojalata que rogaba por un corazón. Por último, estaba en el camino un león muy cobarde, que se sintió intimidado por el perrito de Dorita. Como notarás, cada uno de los personajes tenía un deseo muy fuerte que querían satisfacer para ser felices. Todos emprendieron juntos el camino, esperando que el famoso mago de Oz los ayudara.
    Luego de innumerables aventuras cada uno de ellos conquistó sus metas, volviéndose más fuertes y confiados en sí mismos. ¿Quieres saber cómo termina la historia? Pues Dorita despierta de un sueño y se da cuenta de que todo es producto de su imaginación.

    El mago de Oz

    En una granja de Kansas es donde sucede esta historia. Se trata de Dorita, una niña que junto a su perro Totó fue atrapada por un tornado y trasladada hasta tierras muy lejanas.
    Para sorpresa de Dorita había llegado a un mundo poblado por seres extraños. ¡Tenía que encontrar el camino a su casa! Así fue preguntando cómo hacerlo hasta que un hada le recomendó consultar al mago de Oz.
    ¿Cómo hallarlo?-Sigue el camino de las baldosas amarillas-le dijo el hada.
    En el recorrido para llegar hasta el mago de Oz, Dorita y su perro Totó se encontraron a un espantapájaros que clamaba por tener un cerebro. Al no poder ayudar a su nuevo amigo, la niña lo invitó a caminar juntos para encontrar al mago y pedirle un consejo.
    También se les unió un hombre de hojalata. Este se encontraba triste porque quería un corazón y no encontraba la forma de solucionar su problema. Más tarde, hallaron a un león que a diferencia de los de su especie era miedoso. Entonces, le invitaron a ver al mago de Oz para que este le ayudara.
    Después de mucho andar y vivir muchas aventuras, Dorita, Totó, el espantapájaros, el hombre de hojalata y león llegaron al país del mago de Oz donde fueron recibidos por un guardián. Tras preguntar qué quería, los dejó pasar.
    El mago de Oz escuchó atentos los deseos de sus visitantes y les dijo que los ayudaría si vencían a una bruja que causaba muchas molestias a su reino. Los nuevos amigos aceptaron.
    A salir para cumplir su encomienda, los cinco amigos pasaron por un campo de amapolas y el aroma de estas flores los durmió. Tal situación permitió que unos monos, mensajeros de la bruja, los atraparan y llevaran con la malvada.
    Por casualidad, y debido a su miedo, cuando Dorita vio a la bruja le lanzó un cubo de agua a la cara. Tal acción hizo que la bruja se volviera un charco de agua. Y es que esa era la solución para terminar con los hechizos que habían azotado al país del mago de Oz.
    Al morir la bruja, el hombre de hojalata, el león y el espantapájaros vieron cumplidos sus deseos. Sin embargo, Dorita y Totó no había podido regresar a su granja en Kansas.
    La curiosidad de Totó hizo que Dorita descubriera que el mago de Oz era un anciano que deseaba retirarse a un lugar donde pudiera retirarse. Dorita lo siguió en esta travesía y juntos emprendieron un vuelo en globo.
    La travesía cambió su rumbo cuando Totó se cayó del globo y ella saltó tras él. Mientras caía, Dorita somó con sus amigos y escuchó cómo el hada le decía que pensara en lo bien que se estaba en el hogar.
    La niña pensó con todas sus fuerzas:-No hay lugar más feliz que la casa propia.
    Al abrir sus ojos se encontró otra vez en Kansas. Escuchó la voz de sus tíos y corrió a abrazarlos. Dorita solo había estando soñando pero vivió en ese mundo de fantasía una experiencia inolvidable.

    El mago de Oz


    Los Tres Cerditos



    Los tres cerditos

    Autor: Anónimo
    Edades: A partir de 6 años
    Valores:  ingenio, esfuerzo, trabajo, inteligencia
    Había una vez tres hermanos cerditos que vivían en el bosque. Como el malvado lobo siempre los estaba persiguiendo para comérselos dijo un día el mayor:

    - Tenemos que hacer una casa para protegernos de lobo. Así podremos escondernos dentro de ella cada vez que el lobo aparezca por aquí.

    A los otros dos les pareció muy buena idea, pero no se ponían de acuerdo respecto a qué material utilizar. Al final, y para no discutir, decidieron que cada uno la hiciera de lo que quisiese.

    El más pequeño optó por utilizar paja, para no tardar mucho y poder irse a jugar después.

    El mediano prefirió construirla de madera, que era más resistente que la paja y tampoco le llevaría mucho tiempo hacerla. Pero el mayor pensó que aunque tardara más que sus hermanos, lo mejor era hacer una casa resistente y fuerte con ladrillos.

    - Además así podré hacer una chimenea con la que calentarme en invierno, pensó el cerdito.

    Cuando los tres acabaron sus casas se metieron cada uno en la suya y entonces apareció por ahí el malvado lobo. Se dirigió a la de paja y llamó a la puerta:

    - Anda cerdito se bueno y déjame entrar...

    - ¡No! ¡Eso ni pensarlo!

    - ¡Pues soplaré y soplaré y la casita derribaré!

    Y el lobo empezó a soplar y a estornudar, la débil casa acabó viniéndose abajo. Pero el cerdito echó a correr y se refugió en la casa de su hermano mediano, que estaba hecha de madera.

    - Anda cerditos sed buenos y dejarme entrar...

    - ¡No! ¡Eso ni pensarlo!, dijeron los dos

    - ¡Pues soplaré y soplaré y la casita derribaré!

    El lobo empezó a soplar y a estornudar y aunque esta vez tuvo que hacer más esfuerzos para derribar la casa, al final la madera acabó cediendo y los cerditos salieron corriendo en dirección hacia la casa de su hermano mayor.

    El lobo estaba cada vez más hambriento así que sopló y sopló con todas sus fuerzas, pero esta vez no tenía nada que hacer porque la casa no se movía ni siquiera un poco. Dentro los cerditos celebraban la resistencia de la casa de su hermano y cantaban alegres por haberse librado del lobo:

    - ¿Quien teme al lobo feroz? ¡No, no, no!

    Fuera el lobo continuaba soplando en vano, cada vez más enfadado. Hasta que decidió parar para descansar y entonces reparó en que la casa tenía una chimenea.

    - ¡Ja! ¡Pensaban que de mí iban a librarse! ¡Subiré por la chimenea y me los comeré a los tres!

    Pero los cerditos le oyeron, y para darle su merecido llenaron la chimenea de leña y pusieron al fuego un gran caldero con agua.

    Así cuando el lobo cayó por la chimenea el agua estaba hirviendo y se pegó tal quemazo que salió gritando de la casa y no volvió a comer cerditos en una larga temporada.


    Los tres cerditos









    La Bella Durmiente


    La bella durmiente


    Autor: Charles Perrault
    Edades: A partir de 4 años
    Valores: esperanza, paciencia


    Érase una vez un rey y una reina que aunque vivían felices en su castillo ansiaban día tras día tener un hijo. Un día, estaba la Reina bañándose en el río cuando una rana que oyó sus plegarias le dijo.

    - Mi Reina, muy pronto veréis cumplido vuestro deseo. En menos de un año daréis a luz a una niña.

    Al cabo de un año se cumplió el pronóstico y la Reina dió a luz a una bella princesita. Ella y su marido, el Rey, estaban tan contentos que quisieron celebrar una gran fiesta en honor a su primogénita. A ella acudió todo el Reino, incluidas las hadas, a quien el Rey quiso invitar expresamente para que otorgaran nobles virtudes a su hija. Pero sucedió que las hadas del reino eran trece, y el Rey tenía sólo doce platos de oro, por lo que tuvo que dejar de invitar a una de ellas. Pero el soberano no le dio importancia a este hecho.

    Al terminar el banquete cada hada regaló un don a la princesita. La primera le otorgó virtud; la segunda, belleza; la tercera, riqueza.. Pero cuando ya sólo quedaba la última hada por otorgar su virtud, apareció muy enfadada el hada que no había sido invitada y dijo:

    - Cuando la princesa cumpla quince años se pinchará con el huso de una rueca y morirá.

    Todos los invitados se quedaron con la boca abierta, asustados, sin saber qué decir o qué hacer. Todavía quedaba un hada, pero no tenía poder suficiente para anular el encantamiento, así que hizo lo que pudo para aplacar la condena:

    - No morirá, sino que se quedará dormida durante cien años.

    Tras el incidente, el Rey mandó quemar todos los husos del reino creyendo que así evitaría que se cumpliera el encantamiento.

    La princesa creció y en ella florecieron todos sus dones. Era hermosa, humilde, inteligente… una princesa de la que todo el que la veía quedaba prendado.



    Llegó el día marcado: el décimo quinto cumpleaños de la princesa, y coincidió que el Rey y la Reina estaban fuera de Palacio, por lo que la princesa aprovechó para dar una vuelta por el castillo. Llegó a la torre y se encontró con una vieja que hilaba lino.

    - ¿Qué es eso que da vueltas? - dijo la muchacha señalando al huso.

    Pero acercó su dedo un poco más y apenas lo rozó el encantamiento surtió efecto y la princesa cayó profundamente dormida.

    El sueño se fue extendiendo por la corte y todo el mundo que vivía dentro de las paredes de palacio comenzó a quedarse dormido inexplicablemente. El Rey y la Reina, las sirvientas, el cocinero, los caballos, los perros… hasta el fuego de la cocina se quedó dormido. Pero mientras en el interior el sueño se apoderaba de todo, en el exterior un seto de rosales silvestres comenzó a crecer y acabó por rodear el castillo hasta llegar a cubrirlo por completo. Por eso la princesa empezó a ser conocida como Rosa Silvestre.

    Con el paso de los años fueron muchos los intrépidos caballeros que creyeron que podrían cruzar el rosal y acceder al castillo, pero se equivocaban porque era imposible atravesarlo.

    Un día llegó el hijo de un rey, y se dispuso a intentarlo una vez más. Pero como el encantamiento estaba a punto de romperse porque ya casi habían transcurrido los cien años, esta vez el rosal se abrió ante sí, dejándole acceder a su interior. Recorrió el palacio hasta llegar a la princesa y se quedó hechizado al verla. Se acercó a ella y apenas la besó la princesa abrió los ojos tras su largo letargo. Con ella fueron despertando también poco a poco todas las personas de palacio y también los animales y el reino recuperó su esplendor y alegría.

    En aquel ambiente de alegría tuvo lugar la boda entre el príncipe y la princesa y éstos fueron felices para siempre.

    La bella durmiente